Titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM)
EL ESTRATEGA DE LA FISCALIZACIÓN NACIONAL Y FUNDADOR DEL MOVIMIENTO EN EL SURESTE
Rafael Marín Mollinedo es uno de los operadores políticos y administrativos más cercanos al núcleo fundador de la Cuarta Transformación, consolidándose como una pieza clave en la estructura de ingresos del Gobierno Federal. Licenciado en Economía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), su perfil combina una lealtad histórica de más de cuatro décadas con el proyecto de nación actual y una experiencia técnica acumulada en la gestión de infraestructura y comercio exterior. Aunque es originario de Tabasco, su trayectoria profesional y política está profundamente enraizada en Quintana Roo, donde es reconocido como el arquitecto que cimentó las bases organizativas del partido Morena en la entidad.
En la actualidad, tras un periodo como representante de México ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Ginebra, Marín Mollinedo encabeza la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) por designación de la presidenta Claudia Sheinbaum. Su gestión se centra en la modernización tecnológica de los 50 puntos de entrada al país, con especial énfasis en el fortalecimiento de la recaudación y la coordinación operativa con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina. En Quintana Roo, su influencia es palpable a través de la supervisión de las aduanas estratégicas del Aeropuerto Internacional de Cancún y la nueva infraestructura vinculada al desarrollo del sureste, asegurando que el flujo comercial sea eficiente y seguro en el marco de los grandes eventos internacionales que recibe la región.
Su trayectoria pública incluye roles de alta relevancia estratégica como la Dirección General del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), donde sentó las bases logísticas de uno de los proyectos insignia del sexenio anterior, vinculando el comercio de los dos océanos con el desarrollo de la península. En el ámbito político de Quintana Roo, fungió como el primer dirigente estatal de Morena y coordinador de campañas presidenciales, lo que le ha otorgado un estatus de líder moral y un capital político que, lo mantiene como una figura central en las proyecciones de gobernanza y estabilidad política del estado hacia el futuro inmediato.
Hacia el cierre de su ciclo actual, la visión de Rafael Marín Mollinedo se define por la institucionalización de la transparencia en el sistema aduanero y la integración definitiva de Quintana Roo en las cadenas globales de valor a través de una logística de vanguardia. Es un funcionario que evita el protagonismo mediático excesivo, prefiriendo la operación técnica y la interlocución directa con el sector empresarial. Su perfil es plenamente verificable a través de los nombramientos oficiales en el Diario Oficial de la Federación, los registros del Servicio Exterior Mexicano y las actas constitutivas de los comités de planeación del desarrollo en el sureste mexicano.

