La desaparición del catedrático colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, quien se desempeñaba como coordinador editorial en la Universidad Iberoamericana de Puebla, ha generado una amplia movilización tanto de autoridades como de la comunidad académica. La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León desplegó un operativo de búsqueda en el municipio de Apodaca, concentrándose principalmente en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Monterrey. Esta acción responde a la exigencia de la Ibero Puebla y de familiares del académico, quienes reclaman su presentación con vida y piden que el caso no caiga en el olvido, sumándose así a los múltiples llamados de justicia por desapariciones en el país.
El operativo de búsqueda cuenta con la participación de autoridades de los tres niveles de gobierno. La Comisión Local de Búsqueda de Personas de la Fiscalía Estatal coordina los esfuerzos, recibiendo apoyo de la Guardia Nacional y de las policías municipales de Apodaca, Monterrey y Santa Catarina. La búsqueda se realiza de manera terrestre, con la utilización de binomios caninos, drones y cuatrimotos, lo que permite cubrir una mayor extensión de terreno y aumentar las probabilidades de localizar al académico desaparecido. Las labores de búsqueda se centran especialmente entre el Anillo Periférico y la Carretera Huinalá-Dulces Nombres, áreas cercanas al sitio donde Escobar Barrios fue visto por última vez.
La desaparición de Escobar Barrios ocurrió el pasado 2 de enero, luego de haber sido liberado por la policía de Apodaca, a donde fue llevado por una supuesta falta administrativa cometida en el Aeropuerto Internacional de Monterrey. Este hecho ha generado preocupación y sospechas entre sus familiares y colegas, quienes afirman que esa fecha fue la última vez que tuvieron contacto con él. La incertidumbre sobre su paradero y las circunstancias de su detención han motivado a la comunidad universitaria a realizar manifestaciones y exigir una investigación exhaustiva, ante el temor de que se trate de un caso de detención arbitraria o desaparición forzada.
En respuesta a la falta de información y avances en la investigación, personal de la Universidad Iberoamericana de Puebla viajó a Monterrey para sumarse a las exigencias de presentación con vida de Escobar Barrios. Portando pancartas y consignas como “Vivo se lo llevaron, vivo lo queremos”, la comunidad académica ha buscado visibilizar el caso y presionar a las autoridades para que actúen con celeridad y transparencia. Las protestas y demandas de justicia no sólo buscan la localización del catedrático, sino también sentar un precedente para evitar que hechos similares se repitan en el futuro.
El caso de Leonardo Ariel Escobar Barrios se suma a una preocupante lista de desapariciones en México que involucran a migrantes, académicos y activistas, en un contexto donde la exigencia de justicia y verdad es cada vez más urgente. Organizaciones civiles y derechos humanos han manifestado su solidaridad con la familia y la institución académica, insistiendo en que las investigaciones sean prontas y transparentes. Mientras tanto, la comunidad universitaria y la sociedad en general mantienen la esperanza de que las acciones emprendidas por las autoridades logren esclarecer el paradero del catedrático y se haga justicia en un caso que ha conmocionado tanto al ámbito educativo como a la opinión pública nacional.





