El Colegio de Psicólogos de Quintana Roo (Copsiqroo) y el Centro de Integración Juvenil (CIJ) han formalizado una alianza estratégica destinada a ampliar la cobertura de servicios de salud mental y prevención de adicciones en la entidad. Este convenio busca unificar esfuerzos técnicos y profesionales para atender el incremento en la demanda de consultas psicológicas, estableciendo una red de apoyo integral que facilite el acceso de la población vulnerable a tratamientos especializados y programas de rehabilitación.
La relevancia de este acuerdo radica en la creación de un sistema de canalización eficiente que permitirá reducir los tiempos de espera para pacientes con trastornos de ansiedad, depresión y dependencias químicas. Ante el panorama actual, donde los problemas de salud mental han mostrado una incidencia creciente en zonas urbanas de rápido desarrollo, la colaboración entre instituciones colegiadas y organismos especializados se vuelve fundamental para garantizar una atención basada en evidencias científicas y protocolos de ética profesional.
El programa de trabajo contempla no solo la atención clínica directa, sino también la capacitación continua de los profesionales del área. A través de seminarios y talleres conjuntos, los psicólogos colegiados podrán actualizar sus conocimientos en nuevas metodologías de intervención temprana, mientras que el CIJ aportará su experiencia en el manejo de crisis y desintoxicación. Esta sinergia institucional pretende estandarizar la calidad de los servicios de salud emocional en los municipios de Benito Juárez, Solidaridad y Othón P. Blanco.
Históricamente, Quintana Roo ha enfrentado retos particulares en materia de salud mental debido a factores como el aislamiento social en comunidades migrantes y la presión económica derivada de la estacionalidad turística. Los antecedentes del proyecto señalan que la falta de coordinación entre el sector privado y el público solía fragmentar la atención del paciente. Con esta firma, se institucionaliza una vía de comunicación permanente que permite el seguimiento puntual de cada caso, desde el diagnóstico inicial hasta la reinserción social.
Finalmente, los representantes de ambos organismos destacaron que la prevención será el eje rector de las actividades comunitarias que se realizarán en escuelas y centros de trabajo durante el 2026. Al llevar la educación emocional fuera de los consultorios, se pretende eliminar el estigma asociado a la búsqueda de ayuda profesional. Se espera que los primeros resultados de esta colaboración se reflejen en un aumento de las detecciones tempranas de conductas de riesgo, fortaleciendo así el tejido social y la estabilidad de las familias en el Caribe Mexicano.





