Alianza científica busca potenciar la producción agrícola estatal

By: Protagonista

Con el objetivo de modernizar el campo y garantizar la seguridad alimentaria en la región, el Gobierno del Estado ha formalizado un convenio de colaboración científica orientado a optimizar la producción agrícola en Quintana Roo. Esta alianza estratégica entre instituciones académicas, centros de investigación y autoridades del sector primario busca aplicar transferencia tecnológica y mejores prácticas de cultivo para elevar los rendimientos de los productores locales y fortalecer la competitividad del agro quintanarroense.

La relevancia de este acuerdo radica en la transición de una agricultura tradicional hacia una de precisión, adaptada a las condiciones climáticas y de suelo de la península de Yucatán. Mediante la intervención de especialistas, se pretende implementar sistemas de riego eficientes, manejo integrado de plagas y el uso de semillas mejoradas que resistan las variaciones de temperatura. Estas acciones son fundamentales para que los productores de la zona centro y sur del estado logren integrarse con éxito a la cadena de suministro del sector turístico.

El desarrollo del proyecto contempla el establecimiento de parcelas demostrativas donde los agricultores recibirán capacitación directa sobre el uso de biofertilizantes y técnicas de conservación de suelos. Según los lineamientos de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpe), la ciencia aplicada permitirá reducir los costos de producción y minimizar el impacto ambiental de las actividades del campo. Asimismo, se busca que los resultados de las investigaciones académicas no se queden en los laboratorios, sino que se transformen en soluciones prácticas para los ejidos.

Históricamente, el sector agrícola de Quintana Roo ha enfrentado retos significativos, como la falta de infraestructura técnica y el difícil acceso a mercados de alto valor. Los antecedentes muestran que, a pesar de contar con tierras fértiles, la falta de tecnificación limitaba la rentabilidad de cultivos emblemáticos como el maíz, la pitahaya y la caña de azúcar. Con esta vinculación científica, se pretende revertir esta tendencia, dotando a los campesinos de herramientas basadas en datos y estudios climáticos para asegurar sus cosechas.

Finalmente, el convenio establece un calendario de monitoreo para evaluar el incremento en la productividad de las zonas intervenidas durante el ciclo agrícola 2026. Al fortalecer el vínculo entre la academia y el sector productivo, el estado busca diversificar su economía y reducir la dependencia de insumos externos. Con estas acciones, Quintana Roo reafirma su compromiso con el desarrollo rural sustentable, posicionando al conocimiento científico como el motor de la transformación y el bienestar de las comunidades agrícolas del sureste mexicano.